Estudiar en residencia: cómo encontrar tiempo entre turnos, guardias y cirugía

Introducción

Estudiar durante la residencia es “como en medicina, pero con menos tiempo”. Es otra especie de vida. Los turnos cambian, las guardias se comen la semana y, aun así, hay exámenes que no esperan: STEP 3 y el examen anual de cirugía en enero (parte de la preparación para el board).

En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. Priscilla Dávila, residente de cirugía general, comparte lo que realmente le ha funcionado para estudiar en medio de rotaciones, guardias y cansancio: organización, energía, recursos concretos y pedir ayuda sin pena.

¿Cómo es una semana promedio como R1 en cirugía?

Priscilla describe un patrón que muchos reconocen al instante:

  • levantarse bien temprano
  • como interna (R1), ser de los primeros en llegar
  • “dejar todo set” antes de que llegue el attending y los superiores
  • “cuadrar pacientes”: asegurarse de que todo esté organizado y bajo control
  • ver pacientes, coordinar quién va a sala y quién no ese día

Y sobre ese calendario ya cargado, se suman las guardias, que añaden horas al turno regular.

¿Cómo se equilibra con vivir… y estudiar?

La respuesta de Priscilla es honesta: es difícil.

Su clave está en la estrategia por días:

  • Días sin guardia: “trato de maximizarlo”
  • Días con guardia: asume que es un día para “solo trabajo”

En esa realidad, estudiar deja de ser una actividad “ideal”. Se convierte en un ejercicio de ingeniería del tiempo.

Primer año: dos exámenes al mismo tiempo

Priscilla explica por qué el primer año puede sentirse particularmente intenso:

  1. STEP 3 (medicina general amplia)
  2. Examen de cirugía que se toma en enero, todos los años, por toda la residencia, como preparación para el board

Por eso, su organización tuvo que partir de una decisión práctica: tener claro el deadline más cercano. En su caso, STEP 3 era prioridad porque lo tomaría en septiembre.

“Trial and error”: encontrar tu mejor hora mental

Uno de los puntos más útiles del episodio es que Priscilla no ofrece una receta perfecta. Lo describe como fue:

  • Al inicio intentó estudiar después del hospital
  • Pero notó que no estaba reteniendo ni acomodando la información
  • Una residente mayor le compartió otra estrategia: estudiar antes del hospital

Entonces Priscilla cambió el enfoque:

  • Se levantaba a las 3:00 o 4:00 a.m.
  • Estudiaba una hora o una hora y media
  • Luego se iba al hospital

Lo resume como un proceso de «trial and error» hasta identificar en qué momento del día tenía más energía real para aprender.

Su idea central es contundente:

“Es encontrar tiempo donde crees que no lo tienes… pero tienes que hacerlo porque si no, no hay otra forma.”

Residente de salud con uniforme verde revisa información en una computadora portátil, representando el estudio y la organización académica durante la residencia médica.
Estudiar en residencia no siempre ocurre en bloques largos de tiempo, sino en espacios breves y estratégicos. Encontrar cómo, cuándo y con qué energía estudiar es parte clave de sobrevivir —y avanzar— durante el R1

Recursos: menos es más (y elegir uno)

Otro gran reto fue escoger recursos. Priscilla lo describe como abrumador porque ya no hay una orientación formal como antes:

  • qué banco de preguntas usar
  • si usar flashcards
  • si crear tarjetas nuevas o usar existentes
  • cómo hacer que el tiempo dé

El consejo que recibió y que repite con claridad:

  • “Usa un solo banco… el que tú quieras, pero usa uno”
  • Si vas a usar flashcards, decide si crear o usar las existentes

Ella escogió Anki porque ya lo había usado en STEPS anteriores y le había funcionado, así que confió en su propio historial.

Recursos recomendados por Priscilla

Aquí sí deja nombres concretos:

Podcast

  • Behind the Knife
    Priscilla lo descarga en Spotify para escuchar sin internet, por ejemplo, camino al hospital.

Bancos de preguntas (para ABSITE)

  • TrueLearn
  • SCORE

Flashcards

  • Anki
    Aclara que no a todo el mundo le funciona, porque puede ser abrumador cuando se acumulan cartas. Para ella, funcionó porque ya lo había usado antes.

¿Y el descanso? Dormir también es parte del plan

Priscilla habla del sueño sin romantizarlo:

  • intenta dormir 7 horas cuando puede
  • reconoce que cada persona es distinta
  • ella funciona bien con “dormir poquito” porque siempre ha sido así
  • pero quien necesita 10-12 horas tendrá que planificarlo más

La idea importante: el descanso no es opcional; es parte de la estrategia para retener y rendir.

Algunas claves finales:

El cierre del episodio es una palmada realista en el hombro:

  • No eres el único que está “struggling”
  • No estás solo/sola
  • Pide ayuda: siempre habrá alguien que quiera ayudar
  • El proceso de estudio es personal
  • Lo que le funciona a uno no necesariamente le funciona a otro
  • Pide consejos, pero al final, encuentra lo que te funciona a ti para sobrevivir

Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

Seis meses de R1 en cirugía: prioridades, comunicación y cómo sobrevivir las rotaciones

Introducción

Los primeros seis meses de R1 se sienten como aprender a nadar en un mar con olas y turnos largos: estás dentro, no hay pausa y aun así tienes que avanzar. En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. Priscilla Dávila comparte una mirada honesta y útil sobre lo que realmente pesa en el día a día del internado quirúrgico: tiempo, estudio, comunicación, prioridades, adaptación entre hospitales y supervivencia emocional.

Además, Priscilla se integra como parte del equipo de hosts de esta nueva temporada, con un objetivo claro: motivar a estudiantes indecisos, abrir puertas para más mujeres en cirugía y también educar a personas fuera del campo médico.

El reto más grande: estudiar sin dejar de vivir

Cuando se le pregunta por su reto principal hasta el momento, Priscilla lo dice sin rodeos: encontrar tiempo para estudiar y “vivir más”. La residencia llega con cansancio acumulado y una presión añadida: además de los STEPS tomados en medicina, como R1 ,le toca prepararse para un tercer examen.

Su reto no fue solo estudiar. Fue hacerlo sin fallarse:

  • no fallar en su área profesional y deberes
  • y no fallarse a sí misma en el examen

En ese proceso, su aprendizaje personal fue doble:

  1. “Somos más capaces de lo que a veces creemos.”
  2. “Tenemos más ayuda de la que creemos… y no está mal pedir ayuda.”

Y ahí aparece una imagen poderosa del episodio: los residentes mayores como “hermanos”, porque se ven más que como familia.

Trauma por primera vez: del libro a “la de verdad”

Priscilla recuerda su primera exposición al trauma como estudiante de tercer año en el Recinto de Ciencias Médicas, durante su rotación de cirugía general. Aunque era solo una semana, la marcó.

Describe una emoción común pero poco dicha en voz alta: sentirse perdida. Venía de dos años de “puro libro”, y aunque conocía el ABCDE, el choque real fue entender que en trauma:

  • No es un “momento de aprendizaje”
  • Es un “momento de salvar la vida”

Esa primera impresión del “gallinero” (todo el mundo moviéndose, cada cual en un rol) luego se transforma cuando entiendes que sí hay organización: quién lidera, quién sigue, quién responde.

Adaptarse a hospitales distintos: lo que sostiene es el relevo

Una expectativa que Priscilla sí tenía era que cada hospital es “su propio mundo” con protocolos, órdenes y sistemas distintos. Lo que no sabía antes de ser residente es cuán fuerte es el relevo de información entre los residentes.

Cada vez que rotan hay un residente que estuvo antes y enseña lo necesario para “sobrevivir” el sistema, el récord médico y los protocolos Priscilla lo resume con una frase que suena a regla no escrita pero vital:

“Sabemos que lo que no se dijo, no se hace.”

Ese relevo incluye deber y también voluntad: “esto me funcionaba”, “te recomiendo esto”, para hacerle la vida más fácil al que llega.

Lo inesperado: relaciones fuera de la especialidad (y lo positivo)

Algo que le sorprendió, pero para bien, fue la relación con personas fuera de su especialidad: enfermería, técnicos, sala, anestesia, staff. Como residente, ahora tienes que pedir cosas, coordinar, solicitar apoyo… y Priscilla esperaba quizás más fricción.

Su experiencia fue lo contrario: ha sido súper positivo y “very helpful”, especialmente porque saben que en julio están comenzando y todavía no dominan a quién pedirle qué.

Soft skills para sobrevivir: comunicación, comunicación, comunicación

Si hay una habilidad blanda que Priscilla destaca, es la comunicación, especialmente con pacientes y familiares. Lo dice con una frase memorable:

“Yo me he convertido en pintora, en artista, para poder comunicarme correctamente con ellos.”

¿Y qué hace en la práctica?

  • usa tecnología
  • busca fotos en Google
  • enseña imágenes para explicar: “aquí está tu estómago, esto es lo que vamos a hacer”

Su motivación proviene de la empatía real: antes de estudiar medicina, fue paciente y recuerda lo fácil que es que te expliquen algo y luego no lo entiendas o se te olvide. También lo ve en familiares cuando les pregunta “¿qué te dijo el médico?” y no recuerdan.

Su meta no es hablar más. Es que la entiendan.

Residente de cirugía documenta información clínica en un cuaderno, reflejando la organización y el manejo de prioridades durante los primeros meses de residencia.
Los primeros seis meses como R1 son un ejercicio constante de organización, comunicación y toma de decisiones. Aprender a priorizar tareas y a documentar con claridad es parte esencial para sobrevivir —y crecer— durante las rotaciones.

El aprendizaje clínico que le cambió el juego: priorizar

Entre lo clínico, Priscilla comparte un aprendizaje que le dejó un residente mayor y que se le quedó grabado: “¿Qué es prioridad?”

Cuando hay muchas tareas, su estrategia es simple y potente:

  • hacer to-do lists
  • y ordenarlas por prioridad

Porque no es lo mismo:

  • un paciente hipotenso, taquicárdico, posiblemente sangrando
    que
  • un paciente que necesita un acceso venoso

Ese orden la ayuda a no fallarse a sí misma ni al residente ni al paciente.

“Estoy donde tengo que estar”

A pesar del cansancio, Priscilla identifica momentos constantes de confirmación. Dice que honestamente siente que está en el lugar correcto “todo el tiempo”, y recuerda su primera entrada como residente a un caso grande como un “wow” interno.

Incluso antes de dormir, a veces se repite esa certeza y se emociona por los casos del día siguiente.

Recomendación para estudiantes: no tengas miedo de acercarte

Para estudiantes de medicina interesados en cirugía y trauma, su consejo es práctico:

  • los attendings son approachable
  • se puede enviar un email
  • pedir shadowing
  • explorar si realmente te gusta

Es un mensaje directo a quien está en “¿y si…?”: muévete, pregunta, acércate.

Rutinas para sobrevivir (y disfrutar)

Dentro del hospital, Priscilla insiste en una palabra: organización. Para ella, eso hace que la vida del equipo sea más eficiente y positiva.

En lo personal, reconoce que no siempre hay tiempo para “ocho horas de playa”, pero recomienda encontrar micro-momentos (5 o 10 minutos) que recarguen:

  • tomarte el café en el balcón
  • estar con tu mascota
  • ver a tu familia aunque sea 10 minutos

No es perfección. Es recarga mínima para seguir.

Ningún camino es lineal

Como reflexión final, Priscilla comparte algo que sirve tanto para medicina como para la vida:

  • Ningún camino es lineal
  • El suyo tampoco lo fue
  • Si hay obstáculos, aprende y sigue
  • Perseverar cuenta

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TeamSTEPPS en Trauma: liderazgo cooperativo para residentes de cirugía bajo presión

Basado en el episodio especial de Hablemos de Trauma (desde Comunica Salud) con la Dra. Beatriz Q. Vallejo

¿Qué es TeamSTEPPS y por qué importa en trauma?

La Dra. Beatriz Q. Vallejo explica que TeamSTEPPS significa Team Strategies and Tools to Enhance Performance and Patient Safety (Estrategias y herramientas para mejorar el desempeño del equipo y la seguridad del paciente).

En el episodio se establece que es un programa basado en evidencia, desarrollado por el Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ) en colaboración con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, para fortalecer:

  • la comunicación clínica,
  • el trabajo en equipo,
  • y el liderazgo colaborativo

La meta no es “sonar bonito”. Es concreta: más seguridad del paciente y mejor rendimiento del equipo con herramientas prácticas.

Liderazgo cooperativo: no depende del rango

Una de las ideas centrales del episodio es esta: el liderazgo colaborativo no depende del rango, sino del compromiso con dos cosas:

  1. la seguridad del paciente
  2. el trabajo en equipo

Y aquí hay un giro importante: la Dra. Vallejo incluye explícitamente a quienes desempeñan roles administrativos. El mensaje es claro: también lideras desde donde estás.

¿Qué busca el liderazgo TeamSTEPPS?

La Dra. Vallejo describe cuatro propósitos que funcionan como brújula:

  1. Reducir errores derivados de fallas de comunicación
  2. Fomentar cultura de colaboración y confianza
  3. Optimizar la toma de decisiones bajo presión
  4. Empoderar a todo el equipo, sin importar rol, para compartir liderazgo

Y define el liderazgo TeamSTEPPS como: coordinar, guiar y facilitar el trabajo del equipo para alcanzar objetivos comunes.

Los 3 pilares del liderazgo cooperativo

Para que el liderazgo no sea “improvisación con bata”, TeamSTEPPS propone tres pilares:

  1. Visión compartida del plan de trabajo
  2. Claridad al asignar tareas, funciones y responsabilidades
  3. Entorno sostenido de respeto, apoyo y comunicación efectiva

Esto aplica en sala de emergencias, pasillos, reuniones, planificación y también durante crisis (falla eléctrica, amenaza a seguridad, emergencia comunitaria). Según la Dra. Vallejo, el liderazgo se nota en quien:

  • Comunica con calma
  • Ofrece estructura
  • Piensa en el bienestar del equipo, no solo en tareas

Las 4 herramientas prácticas: Brief, Huddle, Debrief y Delegación efectiva

Este episodio es una caja de herramientas con cuatro piezas principales. No son teoría: son estructura rápida.

1) Brief: planificar antes de actuar

El brief es un resumen de la planificación previa a una acción crítica.

En lo clínico

Antes de una cirugía o intervención crítica, el líder convoca al equipo para revisar:

  • plan
  • roles (medicación, documentación, monitoreo)
  • posibles ajustes si algo cambia

En lo administrativo (ejemplos del episodio)

Antes de auditoría, evento comunitario o actividad educativa:

  • materiales listos
  • transportación coordinada
  • quién recibe visitantes
  • mensaje clave
  • quién atiende prensa si surge

Ejemplo de frase (del episodio):
“Equipo, en el evento de hoy vamos a tener a la agencia acreditadora. María, tú te encargas del registro. Andrés, tú guías el recorrido. Yo estaré disponible para preguntas. Y si viene la prensa, fulano lo atiende.”

En trauma, este tipo de brief evita el clásico: “yo pensé que tú lo ibas a hacer”.

2) Huddle: reunión breve durante la acción

El huddle es una reunión corta para ajustar cuando cambia la realidad en pleno movimiento.

En lo clínico

  • turno agitado
  • paciente se descompensa
  • cambian prioridades
  • Se redistribuyen tareas rápido

En lo administrativo (ejemplo del episodio)

  • jornada de vacunación
  • fila crece inesperadamente
  • cambios de personal
  • situación no anticipada

El huddle permite redistribuir funciones, asegurar el flujo y reducir errores y cansancio.

Ejemplo de frase (del episodio):
“Vamos a reunirnos dos minutitos porque hay más gente de la esperada. Sarah, vas a apoyar en orientación. Pablo, las mesas de espera vamos a moverlas afuera. Vamos a seguir monitoreando. Si funciona, continuamos. Si hay que ajustar, volvemos a hacer un huddle en una hora.”

3) Debrief: reflexionar para mejorar

El debrief ocurre después. Es el cierre que convierte el evento en aprendizaje.

En lo clínico

Después de un código o emergencia:

  • qué funcionó
  • qué se puede mejorar

En lo administrativo

Después de una actividad grande:

  • logística fue adecuada
  • qué faltó
  • cómo fue la respuesta del público
  • qué estandarizamos para la próxima

Ejemplo de frase (del episodio):
“Gracias por el esfuerzo de hoy. Vamos a anotar lo que nos salió bien y qué tenemos que afinar para el próximo evento. Vamos uno por uno porque me encantaría escucharles a todos.”

La Dra. Vallejo subraya algo simple pero poderoso: no olvidar dar las gracias después de un gran esfuerzo.

4) Delegación efectiva: delegar no es soltar, es acompañar con claridad

Delegar no significa desaparecer. En palabras del episodio: delegar no es soltar, es acompañar con claridad.

En lo clínico

Asignar roles según la experiencia y la carga, identificando tareas con intención.

En lo administrativo

Ejemplo: directora de operaciones asigna:

  • informe mensual
  • coordinación con suplidores
  • agenda de reunión gerencial

Ejemplo de frase (del episodio):
“Vanessa, ¿puedes encargarte de actualizar el inventario antes del viernes? Necesito un formato más estandarizado. Te apoyo si necesitas algún dato.”

La idea es que hay muchas maneras de decir lo mismo, pero unas construyen equipo y otras lo drenan.

Profesionales de la salud revisan estudios de imágenes diagnósticas en un entorno hospitalario como parte del proceso de toma de decisiones clínicas y trabajo en equipo.
El análisis conjunto de estudios diagnósticos fortalece la comunicación clínica y permite tomar decisiones informadas en beneficio del paciente. El trabajo colaborativo es clave en el manejo integral del trauma.

Liderazgo compartido: todos cuentan (sí, todos)

Una línea clave del episodio: cada persona del equipo puede y debe ejercer liderazgo desde su rol.

Y la Dra. Vallejo menciona explícitamente roles que a veces se dejan fuera del “plan”:

  • personal de limpieza
  • guardias de seguridad
  • oficial de calidad
  • recepcionista
  • coordinadores de área

Porque, como ella dice, todos tenemos el poder de hacer que el sistema funcione:

  • mejor
  • o peor

El círculo completo: del inicio al fin

La Dra. Vallejo cierra el episodio con una imagen clara: estas cuatro estrategias abren y cierran un círculo:

  • Brief (antes)
  • Huddle (durante)
  • Debrief (después)
  • Delegación efectiva (sostén continuo)

Y deja una autoevaluación directa para quien está en rotaciones o liderando desde cualquier rol:

  • ¿Estoy convocando briefs cuando hace falta?
  • ¿Estoy facilitando huddles en medio del cambio?
  • ¿Estoy haciendo debrief para aprender y mejorar?
  • ¿Estoy delegando con claridad?

Lecciones clave para residentes de cirugía en trauma

  1. Liderar no es rango: es responsabilidad compartida y seguridad del paciente.
  2. Brief, huddle, debrief y delegación son estructura rápida, no burocracia.
  3. La calma y la comunicación clara también son liderazgo.
  4. Cuidar el bienestar del equipo es parte del trabajo, no un extra.
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Los cirujanos de trauma: decisiones en segundos, entrenamiento de por vida y un equipo que nunca duerme

Con la participación de la Dra. Nidia de Soto y el Dr. Marcos Salgado, cirujanos del Centro de Trauma de Puerto Rico, junto al Dr. Pablo Rodríguez Ortiz

Mientras Puerto Rico duerme, el Centro de Trauma está despierto

El trauma no avisa. No da cita. No espera a que el paciente pueda “escoger hospital” ni a que el equipo tenga tiempo para consultar un libro. Por eso, cuando ocurre una emergencia severa, el Centro de Trauma de Puerto Rico opera en un estado de alerta constante: 24/7, con decisiones que se toman en segundos y consecuencias que pueden cambiar una vida completa.

En este episodio especial de Hablemos de Trauma, compartimos segmentos de un live de la Fundación Asistencia Centro de Trauma con dos cirujanos de trauma, la Dra. Nidia de Soto y el Dr. Marcos Salgado, junto al Dr. Pablo Rodríguez Ortiz, director médico del Centro de Trauma. La conversación ofrece una mirada humana y clínica a la profesión: desde qué los llevó a escoger esta especialidad hasta cómo se forman, qué tecnología utilizan y cómo manejan la carga emocional de ver la vida y la muerte tan de cerca.

¿Por qué alguien elige la cirugía de trauma?

La Dra. De Soto lo describe como una vocación que venía “de antes”, incluso sin saberlo: la curiosidad por los accidentes, la urgencia de ayudar, la atracción por actuar rápido cuando algo ocurre. Su punto de quiebre fue claro: entrar a la estabilizadora durante las rotaciones y reconocer, sin dudas, que ese era su lugar.

El Dr. Salgado cuenta una ruta distinta: entró a medicina pensando en medicina de familia, hasta que una rotación en trauma lo transformó. Le impactaron el nivel de conocimiento del equipo, la intensidad quirúrgica, y un elemento que a veces se pasa por alto: el humanismo.

También se llevó una frase que, para él, resume la esencia del trauma:

En trauma, “lo vamos a resolver aquí con lo que hay”, porque no hay tiempo.

El trauma exige compromiso con el presente. No hay margen para postergar.

Retrato profesional de la Dra. Nydia De Soto Cordero, médica especialista que participó como invitada en el episodio 11 del podcast Hablemos de Trauma.
Dra. Nydia De Soto Cordero, especialista invitada en el episodio 11 de Hablemos de Trauma, donde se discuten temas clave para la práctica clínica y el manejo del paciente.

Trauma: decisiones inmediatas, precisión absoluta

El Dr. Rodríguez lo explica de forma directa: muchas especialidades permiten evaluar con calma, revisar la literatura o buscar segundas opiniones. En el trauma, la respuesta tiene que ser inmediata.

Las decisiones deben ser:

  • precisas
  • contundentes
  • con mínimo margen de error

Esa presión constante es una de las razones por las que los cirujanos de trauma nunca dejan de estudiar: cursos, simposios, educación continua y discusiones de casos. En su práctica, el aprendizaje no es opcional: es parte del deber.

¿Cómo se entrena un cirujano de trauma?

La formación especializada suele incluir entrenamiento en cirugía de cuidado crítico, con exposición a trauma dependiendo del programa.

  • El Dr. Salgado completó su entrenamiento en cuidados críticos quirúrgicos en Dallas (Methodist Medical Center), con experiencia en tecnologías avanzadas como ECMO.
  • La Dra. De Soto se entrenó en Cooper University Hospital (Camden, New Jersey), eligiendo un centro con una alta incidencia de trauma penetrante, más cercano a la realidad puertorriqueña. Su programa combinaba trauma y cuidado crítico en un año intenso, con siete guardias al mes.

En ambos casos, el objetivo fue regresar “lo más listos posible” a Puerto Rico.

Tecnología que salva vidas en el Centro de Trauma

El trauma moderno requiere destreza clínica… y también recursos. El Dr. Rodríguez explica que, para operar como Centro de Trauma de nivel 1, hay que contar con tecnologías comparables a las de centros líderes.

Entre las tecnologías discutidas se destacan:

REBOA: controlar sangrado sin abrir el pecho

La Dra. De Soto describe el contraste con el pasado: antes, ante un sangrado extremo, la única opción era una incisión torácica extensa para pinzar la aorta. Hoy, el REBOA permite acceder por la ingle con un catéter y ocluir la aorta con un balón, parcial o totalmente, para ganar tiempo.

Compartió un caso que la marcó: una paciente con sangrado severo llegó en choque hemorrágico. Con el REBOA preparado, inflaron el balón en el momento crítico y lograron estabilizarlo, controlando el sangrado y evitando un desenlace fatal.

TEG: transfundir con precisión

Retrato profesional del Dr. Marcos Salgado, médico especialista invitado en el episodio 11 del podcast Hablemos de Trauma.
Dr. Marcos Salgado, invitado del episodio 11 de Hablemos de Trauma, aportando su experiencia clínica a la conversación educativa del programa.

El Dr. Salgado explica la tromboelastografía (TEG) como una herramienta que permite medir en tiempo real la coagulación del paciente. Esto ayuda a refinar qué productos necesita (plasma, plaquetas, crioprecipitado, factores), especialmente después de controlar el sangrado quirúrgico.

Además, es útil en pacientes mayores o con anticoagulación, donde puede ser necesario revertir la anticoagulación ante sangrados graves, como en el trauma craneal.

ECMO: tecnología avanzada en el horizonte

El Dr. Rodríguez menciona que el equipo ha estado ampliando la capacitación y las certificaciones, con planes de integrar ECMO como parte de la evolución tecnológica del Centro de Trauma.

Donación de sangre: un recurso que no se puede improvisar

La conversación también refuerza una realidad práctica: el trauma consume sangre diariamente, a menudo en grandes cantidades. Por eso, las sangrías de la Fundación son un componente esencial del sistema.

También se aclaró un punto importante para familiares y la comunidad: siempre se le da al paciente lo que haya disponible, independientemente de si la familia dona o no. Donar ayuda para sostener el recurso para todos.

Lesiones tardías: por qué “me siento bien” no siempre significa “estoy bien”

No todas las lesiones son evidentes de inmediato. La Dra. De Soto y el Dr. Salgado explican que algunas lesiones requieren estudios de imagen para su detección y que existen casos de sangrado tardío, especialmente en personas anticoaguladas o en lesiones que inicialmente parecían estables.

La recomendación general que se desprende del episodio es: ante un accidente significativo, evaluarse en un centro con capacidad completa, porque si surge una complicación, el tiempo importa.

La parte que casi nadie ve: familia, emociones y salud mental

El episodio también abre una ventana a la vida personal de los cirujanos de trauma.

La Dra. de Soto habla de la importancia del apoyo en casa y de proteger a su familia del peso emocional del trabajo. El Dr. Salgado comparte cómo ha encontrado espacios para procesar pérdidas y catástrofes: conversaciones con familiares médicos, silencios necesarios y reuniones con residentes después de casos difíciles para reflexionar, aprender y sanar.

Ambos coinciden en algo: uno de los mayores apoyos es el propio equipo. Compañeros que entienden porque viven lo mismo.

El Dr. Salgado también comparte una reflexión personal: estar tan cerca de la muerte puede cambiar la manera de ver la vida y reconocer que no todo está en las manos del médico.

Trauma es equipo

Aunque el cirujano toma decisiones críticas, el episodio insiste en una verdad esencial: el trauma no lo salva una sola persona. Enfermería, técnicos, terapistas respiratorios, residentes y especialistas sostienen el proceso en su totalidad.

Como resume el Dr. Rodríguez: se trata de profesionales que trabajan cerca de la muerte todos los días… y aun así, se levantan para hacerlo otra vez, por la vida del próximo paciente.

🧩 Lecciones clave

  1. El trauma exige respuestas inmediatas y decisiones sin margen de error.
  2. La formación en trauma requiere entrenamiento constante y educación continua.
  3. Tecnologías como REBOA y TEG han transformado el manejo del sangrado severo.
  4. La donación de sangre es vital para mantener la capacidad de respuesta del sistema.
  5. La salud mental y el apoyo del equipo son parte esencial de la práctica de trauma.

Equipos multidisciplinarios en trauma: comunicación, expectativas y manejo de conflictos

El poder (y los retos) de trabajar en equipo

En el manejo del trauma, ningún profesional trabaja solo. Cirujanos, internistas, enfermeros, terapeutas, anestesiólogos y radiólogos conforman un ecosistema multidisciplinario en el que la comunicación efectiva puede salvar vidas… o entorpecer procesos.

En este episodio de Hablemos de Trauma, la residente de cirugía María Elisa Barrera reflexiona sobre cómo mejorar la dinámica entre los diferentes servicios y equipos de salud, reconociendo que detrás de cada especialidad hay una meta común: el bienestar del paciente. Escuchalo completo aqui:

Aquí te resumimos algunas de las recomendaciones que nos compartió María Elisa:

1. Aceptar que el conflicto es parte del proceso

Colaborar con múltiples disciplinas médicas es un desafío cotidiano. Diferencias en prioridades, estilos de comunicación o métodos de trabajo pueden generar roces.

“Cada servicio tiene su propia meta para el paciente. El conflicto no siempre es algo malo: significa que todos luchan por su bienestar. Lo importante es cómo se maneja.”

El primer paso para mejorar estas interacciones es no tomar nada de forma personal. Reconocer que las tensiones suelen surgir de la pasión por cuidar bien al paciente ayuda a mantener una actitud profesional y orientada a soluciones.

2. Comunicar más (y mejor)

Uno de los errores más comunes entre servicios médicos es asumir que el otro ya entendió la información. Las brechas en la comunicación —especialmente al solicitar o responder consultas— pueden retrasar la toma de decisiones clínicas críticas.

María Elisa recomienda observar cómo los médicos con experiencia se comunican con otros equipos:

  • ¿Cuándo hacen las consultas?
  • ¿Cómo estructuran su presentación del caso?
  • ¿Qué tono usan para solicitar apoyo?

“Aprender de quienes ya dominan esa dinámica me ha ayudado a crear mi propio portafolio de estrategias de comunicación.”

Además, pedir retroalimentación directa (“¿cómo prefieres que presente un paciente?”, “¿hay algo que pueda mejorar?”) fomenta la colaboración y reduce los malentendidos.

Equipo multidisciplinario de profesionales de la salud atiende a un paciente en un entorno clínico de trauma, utilizando equipo de protección personal y coordinando procedimientos médicos.
La atención del trauma depende del trabajo coordinado de equipos multidisciplinarios, donde la comunicación clara, las expectativas compartidas y el manejo adecuado de los conflictos impactan directamente en la seguridad y los resultados del paciente.

3. No olvides al equipo de enfermería

Uno de los puntos más poderosos del episodio es la importancia de reconocer el rol de los enfermeros y enfermeras en el equipo multidisciplinario.

“A veces se menosprecia su trabajo, y eso es un error. Ellos conocen al paciente más que nadie. Son quienes observan los pequeños cambios que pueden marcar la diferencia.”

Incluir al personal de enfermería en las conversaciones clínicas, escuchar sus observaciones y conocer sus nombres crea un entorno de respeto mutuo y mejora la calidad del cuidado.
La relación médico-enfermero no debe ser jerárquica, sino colaborativa: un equipo unido contra la enfermedad, no dividido por roles.

4. Alinear expectativas desde el inicio

Una de las estrategias más efectivas para evitar conflictos es establecer las expectativas desde el primer día. María Elisa recuerda cómo, durante una rotación pediátrica, el residente principal reunió al grupo para explicar sus reglas y metas desde el inicio.

“Saber qué se espera de ti te da confianza y claridad. Todos remamos en la misma dirección.”

Este simple acto de comunicación inicial puede aplicarse en cualquier rotación o turno: define roles, explica procesos y asegura que todos comprendan los objetivos del servicio.

5. Practicar la empatía interprofesional

Trabajar en el trauma requiere un alto nivel de inteligencia emocional. Entender que los anestesiólogos, internistas o terapeutas enfrentan sus propios retos ayuda a cultivar la empatía interprofesional.

María Elisa comenta cómo conversa con colegas de otras especialidades para conocer sus “quejas frecuentes” y buscar soluciones conjuntas:

“Les preguntaba: ¿qué es lo que más les frustra de la cirugía? Así entendía mejor cómo mejorar la dinámica y evitar malentendidos.”

La apertura al diálogo y la humildad para escuchar no solo fortalecen la colaboración, sino que también modelan una cultura médica más saludable.

Hacia una medicina más humana y colaborativa

No existe una fórmula perfecta para gestionar equipos multidisciplinarios en salud. Pero sí hay principios universales: comunicación abierta, respeto, empatía y claridad de metas.

“No hay un método infalible, pero si el interés genuino por trabajar en equipo está presente, la dinámica mejora para todos, especialmente para el paciente.”

En el trauma, como en toda la medicina, la cooperación no es solo una habilidad técnica: es una expresión de humanidad profesional.

🧩 Lecciones clave

  1. El conflicto entre servicios no es personal; enfócalo en soluciones.
  2. La comunicación clara es esencial para evitar retrasos y malentendidos.
  3. El equipo de enfermería es una pieza central del cuidado del paciente.
  4. Definir expectativas desde el inicio mejora la coordinación.
  5. La empatía interprofesional fortalece la colaboración clínica.

 

Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

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Equipo de médicos, residentes y estudiantes revisa la condición de una paciente hospitalizada durante una ronda clínica en el Centro de Trauma de Puerto Rico.

Rotar en trauma: 5 lecciones prácticas que todo estudiante y residente debe aprender

Aprendizaje entre la adrenalina y la empatía

Las rotaciones en cirugía de trauma son intensas. No solo por la complejidad de los casos, sino por la velocidad, la presión y la carga emocional que se vive día a día en el hospital. En este episodio de Hablemos de Trauma, la residente de cirugía María Elisa Barrera comparte cinco lecciones esenciales que aprendió durante su rotación en el Centro de Trauma de Puerto Rico, pensadas para estudiantes y residentes que buscan fortalecer tanto su práctica clínica como su bienestar personal. Escúchalo aquí:

Aquí te resumimos las lecciones que nos compartió María Elisa:

1. Anótalo todo: la memoria no basta

En trauma, todo ocurre al mismo tiempo: una admisión en estabilizadora, un paciente en sala, una consulta urgente. En ese ritmo vertiginoso, la memoria es el peor aliado.
Llevar siempre una libreta, una hoja o una nota en el celular permite registrar cada dato importante: síntomas, alergias, medicamentos, decisiones del equipo. Esa información puede ser crucial horas más tarde, cuando la mente está en otra emergencia.

“Ahórrate tener que repetir historiales. Anótalo todo, aunque parezca trivial.”

La organización y documentación precisa no solo facilitan el trabajo clínico, sino que reflejan profesionalismo y compromiso con la seguridad del paciente.

2. Mantén una comunicación clara con el paciente

El tiempo escasea, pero un minuto de comunicación puede evitar horas de ansiedad. Explicar al paciente qué se le está haciendo, qué servicios lo evaluarán o cuánto puede demorar un procedimiento reduce la incertidumbre y mejora la cooperación.
Esa orientación humana, más allá de los tecnicismos, genera confianza y empatía.

“Darle ese toquecito de ‘cómo va todo’ puede cambiar la experiencia del paciente y la dinámica del equipo médico.”

Este rol puede ser especialmente valioso para los estudiantes, quienes disponen de más tiempo para conectar con el paciente y reforzar la comunicación del equipo.

3. Recuerda que eres parte de un equipo

El trauma no se maneja en solitario. En cada intervención convergen múltiples profesionales: cirujanos, enfermeros, residentes, estudiantes. Saber cuándo pedir ayuda, ofrecer apoyo o asumir tareas complementarias fortalece la eficiencia y la confianza del grupo.

“Los equipos que funcionan mejor son los que piensan más allá del yo. Cada miembro aporta fortalezas que complementan las del otro.”

Reconocer las habilidades de cada integrante y usarlas estratégicamente crea una dinámica colaborativa que repercute directamente en la calidad del cuidado al paciente.

4. Cuida tu cuerpo: come, duerme, organiza

Entre turnos prolongados, operaciones de madrugada y emergencias inesperadas, el autocuidado puede parecer un lujo. Pero en trauma, cuidarse es una destreza profesional.
María Elisa recomienda nunca estar sin merendar en el bolsillo y mantener rutinas de descanso y ejercicio.

“No somos robots. Cuando cuidamos nuestro cuerpo, funcionamos mejor, nos irritamos menos y tomamos mejores decisiones.”

Una buena alimentación, un sueño suficiente y la planificación personal son pilares invisibles de la práctica médica efectiva.

5. Haz pausas y chequeos mentales

El trauma puede ser emocionalmente desgastante. Ver pacientes en estados críticos, o perderlos pese al esfuerzo, deja huellas. Por eso, incorporar momentos de pausa y reflexión es esencial para prevenir el burnout.
Ya sea antes de salir del hospital o al llegar a casa, unos minutos de respiración o silencio pueden marcar la diferencia.

“Después de un código o un caso difícil, necesitamos respirar. Reconocer esa necesidad de pausa nos da fuerza para volver al otro día.”

Cuidar la mente es cuidar la vocación.

🩺 Ñapa: sé proactivo y voluntario

La rotación en trauma es una oportunidad para aprender haciendo. Ser proactivo —ofrecer ayuda en procedimientos, trasladar muestras, acompañar a pacientes— demuestra interés y fortalece la relación con los residentes.

“Lo peor que te pueden decir es que no. Pero si te dicen que sí, te llevas una experiencia que nunca olvidarás.”

Incluso las tareas pequeñas, como llevar resultados o apoyar en documentación, contribuyen al aprendizaje y a la fluidez del equipo.

Equipo de médicos, residentes y estudiantes revisa la condición de una paciente hospitalizada durante una ronda clínica en el Centro de Trauma de Puerto Rico.
Las rotaciones en trauma son espacios de aprendizaje clínico y humano, donde la observación, la comunicación con el paciente y el trabajo en equipo forman parte esencial de la formación médica.

Más allá del bisturí

Las lecciones de María Elisa Barrera son un recordatorio de que la excelencia técnica y la empatía no son opuestas. En un entorno tan exigente como el trauma, cuidar los detalles —desde una nota bien tomada hasta una palabra amable— puede marcar la diferencia entre un buen cuidado y un cuidado memorable.

🧩 Lecciones clave

  1. Documenta cada dato clínico relevante.
  2. Comunica con claridad y empatía.
  3. Trabaja en equipo: nadie se salva solo.
  4. Prioriza tu bienestar físico y mental.
  5. Sé proactivo: cada tarea suma al aprendizaje.

 

Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

De paciente a médica: las lecciones humanas detrás de una cirugía de trauma

Por María Elisa Barrera, residente de cirugía – Fundación Asistencia Centro de Trauma

Cuando la medicina se vive desde la camilla

Como estudiantes y profesionales de la salud, solemos pensar que la bata nos protege del otro lado del proceso: el de ser pacientes. Pero esa línea es más delgada de lo que parece. En el primer episodio de la temporada 2 de Hablemos de Trauma, la residente de cirugía María Elisa Barrera comparte su experiencia personal tras sufrir una ruptura de bazo luego de un accidente en bicicleta y cómo ese evento marcó su camino hacia la cirugía de trauma.

Puedes escuchar el episodio completo aquí:

Lo que comenzó como un paseo rutinario se convirtió en una emergencia médica que puso a prueba su conocimiento clínico, su fortaleza emocional y su perspectiva sobre el cuidado de los pacientes.

Casco de ciclista en el pavimento frente a una bicicleta accidentada y una persona caída en la carretera, ilustrando un accidente vial que puede causar trauma abdominal severo.
Un accidente de bicicleta puede cambiarlo todo en segundos. Una caída que parece menor puede ocultar lesiones internas graves, como la ruptura de bazo que vivió María Elisa antes de convertirse en cirujana de trauma.

Un diagnóstico que cambió su trayectoria

Mientras se preparaba para el examen STEP 1 de medicina, un accidente de bicicleta la llevó al Centro de Trauma de Puerto Rico. Los síntomas eran los de un caso clásico de trauma abdominal: dolor en el costado izquierdo, dificultad para respirar y signos de sangrado interno.

Su evaluación confirmó lo que había leído en los libros: ruptura esplénica severa con hemoperitoneo. Tras horas de sangrado interno, fue intervenida quirúrgicamente con una laparotomía exploratoria y manejo de control de daños. El equipo médico utilizó la técnica de REBOA (Resuscitative Endovascular Balloon Occlusion of the Aorta) para detener el sangrado masivo y preservar la perfusión.

Durante la cirugía se le realizó una esplenectomía completa y una resección parcial del páncreas. También sufrió contusiones pulmonares y renales. En total, recibió más de 30 unidades de productos sanguíneos, requiriendo cuidados intensivos prolongados y una segunda cirugía para cierre abdominal.

Rehabilitar el cuerpo… y la mente

Profesional de salud evaluando la espalda de una paciente durante una sesión de rehabilitación física en clínica.
Cada pequeño avance llevó a María Elisa a reconstruir su fortaleza física y emocional tras la cirugía de trauma.

El proceso de recuperación fue lento y desafiante. La debilidad muscular, la dificultad para respirar y la pérdida de peso fueron solo parte del camino. Sin embargo, María Elisa destaca un componente clave en su mejoría: la rehabilitación física temprana y la colaboración con los terapeutas del hospital.

“La rehabilitación me ayudó a no desesperarme. Aprendí a establecer metas pequeñas: sentarme, dar diez pasos, comer sola. Cada logro me recordaba que iba a volver a ser estudiante de medicina.”

Ese enfoque incremental, centrado en metas alcanzables, le permitió no solo recuperar su funcionalidad, sino también su sentido de propósito. Meses después, retomó sus estudios con una nueva perspectiva sobre lo que significa estar del otro lado del bisturí.

La importancia del cuidado humano

Más allá de la ciencia, la experiencia la llevó a comprender el valor del trato humano en la atención médica. Pequeños gestos —una enfermera cepillando su cabello, aplicando crema con delicadeza o diciéndole “para que no te salgan arrugas cuando seas viejita”— se convirtieron en recordatorios de esperanza.

“Ese comentario me hizo llorar. No sabían si iba a salir bien, pero ella ya me veía con futuro. Fue un gesto que me dio esperanza.”

Desde entonces, María Elisa procura mantener ese nivel de empatía con sus pacientes, reconociendo que la comunicación, la orientación sobre expectativas y el respeto son tan vitales como cualquier intervención médica.

Profesional de salud tomando la mano de una paciente en un gesto de apoyo y acompañamiento durante su proceso de recuperación.
El cuidado en trauma no es solo técnico: también es humano. Un gesto sencillo —una mano que acompaña— puede brindar calma en los momentos más difíciles del proceso de sanación.

Lo que todo profesional de la salud debería recordar

La historia de María Elisa nos recuerda que detrás de cada diagnóstico hay una persona que siente, teme y espera. Que el paciente más crítico puede estar consciente y recordará cómo fue tratado. Y que el aprendizaje más profundo a veces llega cuando la medicina se vuelve personal.

“Todos somos humanos: los médicos, las enfermeras, el personal de seguridad, los pacientes. Y ese reconocimiento mutuo es lo que hace que el cuidado sea verdaderamente transformador.”

🧠 Lecciones clave para profesionales de la salud

  • La empatía clínica mejora la cooperación del paciente y su recuperación.
  • La rehabilitación física temprana es esencial tras cirugías de control de daños.
  • La comunicación clara y humana ayuda a manejar expectativas y reducir ansiedad.

Pequeños gestos de cuidado dejan un impacto emocional duradero.

 

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