Trauma por motora: manejo paso a paso desde la estabilizadora hasta el quirófano

Con la colaboración del Dr. Pablo Rodríguez Ortiz, director médico del Centro de Trauma de Puerto Rico

Un caso real que enseña más que un libro

Cada paciente de trauma cuenta una historia clínica, pero también una historia de decisiones. En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. María Elisa Barrera y el Dr. Pablo Rodríguez Ortiz analizan paso a paso el manejo de un paciente de 19 años con trauma abdominal por accidente de motora, desde su llegada a la Unidad Estabilizadora hasta la intervención quirúrgica. Escucha el episodio completo aquí:

Más allá del caso, la discusión ilustra cómo aplicar el ABCDE, el eFAST y las decisiones de control quirúrgico en tiempo real.

El contexto: una epidemia silenciosa en Puerto Rico

Los accidentes de motocicleta se han convertido en una de las principales causas de trauma severo en adultos jóvenes. A diferencia de un conductor protegido por cinturón y bolsas de aire, el motociclista está completamente expuesto.

“El riesgo de daño severo aumenta hasta 300 veces. En una motora, el cuerpo es el chasis”, explica el Dr. Rodríguez.

En este caso, el paciente fue trasladado directamente desde la escena, lo que redujo el tiempo crítico de manejo prehospitalario. Llegó hipotenso y con trauma craneal, sin responder a estímulos verbales.

A: Vía aérea asegurada con RSI

El equipo identificó de inmediato un Glasgow Coma Scale inferior a 8, lo que indicó la necesidad de intubación endotraqueal con secuencia rápida (RSI).
La Dra. Barrera explica:

“Un paciente con Glasgow menor de 8 no puede proteger su vía aérea. La prioridad es asegurar la oxigenación y la ventilación.”

Se utilizó etomidato como sedante y succinilcolina como agente paralizante, siguiendo el protocolo de RSI. El equipo verificó la correcta intubación mediante capnografía colorimétrica y auscultación bilateral.

El Dr. Rodríguez enfatiza la importancia de este paso:

“Si los sonidos disminuyen en el lado izquierdo, revisa la profundidad del tubo. Puede que esté en el bronquio derecho.”

B y C: Evaluar la ventilación y controlar la circulación

Con la vía aérea asegurada, se continuó con la evaluación del ABCDE. La ventilación se confirmó efectiva y se descartó inicialmente un neumotórax a tensión.

El paciente permanecía hipotenso, por lo que se administraron líquidos intravenosos y se realizó una transfusión de sangre temprana, siguiendo el principio de resucitación con hemoderivados en trauma.

“El paciente con trauma no muere por falta de solución salina. Muere por sangrado no controlado”, recalca el Dr. Rodríguez.

eFAST: la herramienta que guía la decisión

El equipo realizó un eFAST (Extended Focused Assessment with Sonography for Trauma) para identificar las causas del shock. Los hallazgos fueron claros:

  • Líquido libre en los cuadrantes superior derecho e izquierdo (Morrison y esplenorrenal).
  • Pleuras móviles, sin evidencia de neumotórax.
  • Sin taponamiento cardíaco.

La presencia de líquido en un paciente inestable constituye una indicación inmediata de laparotomía exploratoria.

“El eFAST positivo en un paciente hipotenso no espera a la CT. Va directo a sala,” señala el Dr. Rodríguez.

Equipo médico traslada de urgencia a un paciente por los pasillos del hospital tras un accidente de motora, reflejando el manejo coordinado del trauma desde la estabilizadora hasta el quirófano.
En el trauma por motora, el tiempo es determinante. La coordinación del equipo y la rapidez en la toma de decisiones permiten avanzar del ABCDE al quirófano en cuestión de minutos.

En sala: control de daños y esplenectomía

Durante la cirugía, el equipo encontró dos litros de sangre libre y una rotura esplénica. Se realizó una esplenectomía total, lo que permitió controlar el sangrado y estabilizar al paciente sin necesidad de REBOA.

“En este caso, no hubo tiempo que perder. La decisión fue abrir rápido, controlar el sangrado y cerrar seguro,” explica el Dr. Rodríguez.

La cirugía fue un ejemplo clásico de manejo de trauma romo abdominal con sangrado activo, en contraste con el trauma penetrante discutido en episodios previos.

Lecciones del caso: rapidez, juicio y colaboración

La clave de este caso fue la rapidez en la toma de decisiones. El paciente llegó a tiempo, fue intubado correctamente, diagnosticado mediante eFAST y operado sin retrasos.

“La diferencia entre este caso y el trauma penetrante del episodio anterior es el factor del tiempo. Este paciente llegó temprano, y eso salvó su vida,” resume la Dra. Barrera.

El Dr. Rodríguez también destacó el valor de la colaboración interdisciplinaria, especialmente con la radiología intervencional, en casos estables en los que puede considerarse la embolización esplénica como alternativa al manejo quirúrgico.

Una lección para estudiantes y residentes

El manejo de trauma no es solo aplicar algoritmos; es leer la situación, priorizar y decidir bajo presión. El aprendizaje clínico ocurre en tiempo real, con pacientes que no se parecen a los de los libros.

“Lo que discutimos aquí son años de experiencia concentrados en minutos. Aprender de estos casos te permite evitar errores que otros ya cometieron”, concluye el Dr. Rodríguez.

🧩 Lecciones clave

  1. Asegurar la vía aérea con RSI en pacientes con Glasgow ≤ 8.
  2. Evaluar la ventilación y descartar neumotórax antes de proceder al siguiente paso.
  3. FAST positivo + hipotensión = laparotomía inmediata.
  4. En el trauma romo, el bazo es el órgano más frecuentemente lesionado.
  5. La colaboración con la radiología intervencional puede evitar cirugías innecesarias en casos estables.

Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

Manejo inicial del trauma: cómo aplicar el ABCDE paso a paso en la Unidad Estabilizadora

El primer minuto que puede salvar una vida

Cuando un paciente politraumatizado llega a la Unidad Estabilizadora, cada segundo cuenta. En ese escenario, donde la adrenalina domina y las decisiones se toman en cuestión de segundos, el método ABCDE se convierte en la brújula que guía a todo profesional de trauma.

En este episodio de Hablemos de Trauma, la residente de cirugía María Elisa Barrera conversa con el Dr. Pablo Rodríguez Ortiz, director médico del Centro de Trauma de Puerto Rico, sobre cómo aplicar el ABCDE de manera sistemática y efectiva. Escúchalo completo aquí:

El ABCDE: una guía que salva vidas

El protocolo ABCDE (Airway, Breathing, Circulation, Disability, Exposure/Environment) fue establecido por el Comité de Trauma del Colegio Americano de Cirujanos como el método estándar para evaluar y estabilizar a los pacientes con trauma.

“Esta secuencia aumenta la sobrevida. No es casualidad: las causas más frecuentes de muerte temprana por trauma están directamente relacionadas con problemas en la vía aérea, la ventilación o la circulación”, explica el Dr. Rodríguez.

Cada letra representa una prioridad vital:

  • A – Airway (Vía aérea): asegurar que el paciente pueda respirar, eliminar obstrucciones o considerar intubación.
  • B – Breathing (Ventilación): garantizar oxigenación adecuada con presión positiva.
  • C – Circulation (Circulación): controlar hemorragias, establecer acceso venoso y transfundir sangre de forma temprana.
  • D – Disability (Estado neurológico): evaluar la respuesta neurológica.
  • E – Exposure/Environment: retirar la ropa para una evaluación completa y prevenir la hipotermia.

El orden puede variar solo ante lesiones que amenacen la vida de forma inmediata, como neumotórax a tensión o hemorragias masivas, en las que el control del sangrado debe preceder a cualquier otra intervención.

A, B y C: las tres prioridades críticas

El A y el B son las causas de muerte más rápidas y prevenibles. Una vía aérea obstruida o una ventilación inadecuada requiere acción inmediata: succión de sangre o secreciones, intubación endotraqueal y ventilación asistida con ambú y oxígeno al 100%.

Luego llega la C, donde se concentra la mayoría de los errores.

“El paciente con trauma muere por sangrado. La sangre no puede esperar”, enfatiza el Dr. Rodríguez.

El manejo circulatorio inicia con un litro de solución salina o de Ringer lactato, pero la transfusión temprana de sangre es clave. Si el paciente no responde, se activa el protocolo de transfusión masiva, lo que implica bajar unidades de sangre y plasma desde el banco.

El uso de la sonografía FAST (Focused Assessment with Sonography for Trauma) permite detectar rápidamente sangrado abdominal, neumotórax o taponamiento cardíaco —tres diagnósticos que ningún cirujano de trauma puede pasar por alto.

Equipo multidisciplinario del Centro de Trauma de Puerto Rico aplica el protocolo ABCDE durante la evaluación inicial de un paciente en la Unidad Estabilizadora.
El protocolo ABCDE guía el manejo inicial del paciente de trauma, permitiendo al equipo clínico actuar con orden, coordinación y calma en los primeros minutos críticos.

REBOA y control de daños: comprar tiempo, salvar vidas

Cuando el sangrado persiste a pesar de las medidas iniciales, el equipo puede utilizar el catéter REBOA (Resuscitative Endovascular Balloon Occlusion of the Aorta). Este dispositivo se inserta por la arteria femoral y se infla para detener temporalmente el flujo sanguíneo distal, ganando tiempo hasta llegar a la sala de operaciones.

En el quirófano, la estrategia cambia a Damage Control Surgery (cirugía de control de daños): intervenir únicamente lo necesario para detener el sangrado, controlar la contaminación y estabilizar la fisiología del paciente.

“Si el cirujano de trauma está nervioso, preocúpate. La calma y el control mental son tan importantes como la técnica”, comenta el Dr. Rodríguez.

El objetivo no es cerrar todas las lesiones de inmediato, sino evitar la “tríada letal” del trauma: acidosis, hipotermia y coagulopatía, condiciones que duplican la mortalidad si no se corrigen a tiempo.

La calma también se entrena

Para los estudiantes y residentes, la Unidad Estabilizadora puede parecer un caos controlado. Pero el entrenamiento mental es tan vital como el clínico.
María Elisa comparte su método: visualizar el escenario antes de cada turno.

“Me imagino dónde estaré, qué haré y cómo me moveré. Así, cuando llega el momento real, mi mente ya ha estado ahí.”

La práctica deliberada, la comunicación constante con enfermería y la confianza en el equipo reducen la ansiedad y mejoran la respuesta. La disciplina mental —recordar el ABCDE incluso en medio del estrés— garantiza que cada acción tenga un propósito.

Más allá del protocolo

El Dr. Rodríguez lo resume con sabiduría:

“Cada decisión en trauma es una carrera contra el tiempo. Pero la serenidad salva más que la prisa. Si sigues el ABCDE, aunque el resultado no sea perfecto, sabrás que hiciste lo correcto.”

El manejo inicial de trauma es tanto un ejercicio técnico como emocional: requiere precisión, comunicación y temple. El ABCDE no es solo un algoritmo; es una forma de pensar bajo presión y una herramienta para mantener el control cuando la vida del paciente depende de segundos.

🧩 Lecciones clave

  • El ABCDE organiza la evaluación y prioriza las intervenciones que salvan vidas.
  • La transfusión temprana de sangre es crucial para los pacientes en shock hemorrágico.
  • El sonograma FAST es esencial en la evaluación inicial.
  • El REBOA y la cirugía de control de daños compran tiempo valioso.
  • La calma, la práctica y el trabajo en equipo son tan importantes como la técnica quirúrgica.

 

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