Con la colaboración de la Lcda. Nicolle Camilo, abogada de SIMED
Consentir no es firmar: es comprender
En trauma y cirugía, hay decisiones que se toman con rapidez, pero eso no elimina un deber esencial: obtener el consentimiento informado. En Puerto Rico, los tribunales han reiterado que el médico tiene la obligación de obtenerlo antes de cualquier tratamiento o intervención quirúrgica, salvo circunstancias excepcionales, como emergencias o estados psicológicos de aprehensión del paciente.
En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. María Elisa Barrera conversa con la Lcda. Nicolle Camilo en la sección Hablando Legal (auspiciada por SIMED, líder en seguro de impericia médica), para aclarar qué exige la ley, qué información debe discutirse y cómo documentar correctamente el proceso.
¿Qué es el consentimiento informado en Puerto Rico?
Según la Lcda. Camilo, el consentimiento informado parte de un principio mayor: el derecho constitucional de toda persona a decidir libremente sobre su cuerpo. Por eso, no basta con obtener un “sí” superficial.
El consentimiento informado requiere que el paciente reciba la información indispensable para entender:
- La naturaleza del procedimiento o tratamiento
- Sus beneficios
- Sus riesgos razonablemente previsibles
- Posibles complicaciones
- Alternativas disponibles
- Y los riesgos probables de no tratarse
Dicho de forma simple: el consentimiento informado pone al paciente en condiciones de tomar una decisión inteligente e informada.
Los riesgos de tratar el consentimiento como “solo un papel”
La Dra. Barrera lo pregunta de frente: ¿es solo una firma o un proceso de comunicación?
La respuesta es clara: es un proceso de orientación y comunicación. La firma importa, pero es la evidencia final de una conversación que debió ocurrir con seriedad, claridad y oportunidad para hacer preguntas.
¿Cuánta información es suficiente?
Esta es una de las controversias más comunes. La jurisprudencia establece que el médico debe divulgar:
- Riesgos razonablemente previsibles
- Beneficios del procedimiento
- Alternativas disponibles
- Riesgos probables si el paciente decide no tratarse
No se trata de abrumar al paciente, sino de proporcionarle la información necesaria para decidir.
¿Qué NO tiene que incluirse?
La Lcda. Camilo enfatiza algo importante: bajo ninguna circunstancia el médico está obligado a informar sobre riesgos que sean:
- Remotos
- Hipotéticos
- O que hayan ocurrido en pocas ocasiones
El estándar no es “informar absolutamente todo lo imaginable”, sino lo previsible.
¿Cómo discernir si un riesgo es remoto o previsible?
La guía práctica que ofrece Camilo es esta pregunta clínica-legal:
Si yo no doy esta información, ¿era exigible prever que el paciente tomara una decisión distinta?
Además, señala que muchos hospitales y oficinas ya cuentan con documentos de consentimiento robustos, “requisitos probados”, que recogen información clave. Aun así, el documento no sustituye la conversación.
Cuando se alega falta de consentimiento: lo que hay que probar
Si un paciente alega que no fue informado adecuadamente, no basta con decir “no me informaron”. Para que haya un caso, debe conectarse con el daño alegado.
Camilo explica que debe presentarse evidencia sobre:
- Cuáles eran las normas aplicables de consentimiento informado para ese caso y especialidad
- Que la falta de divulgación fue lo que causó el daño reclamado
Los 3 elementos esenciales para evaluar si faltó consentimiento informado
Camilo resume los puntos clave:
- Si el médico tenía el deber de divulgar esa información
- Si divulgarla hubiera llevado al paciente a tomar una decisión distinta
- Si el daño alegado fue causado por esa falta de divulgación
En otras palabras: deber, decisión distinta, relación causal con el daño.
Buenas prácticas: cuándo y cómo debe tomarse el consentimiento
Además de tener un documento bien preparado y firmado, Camilo insiste en el punto central:
- El consentimiento informado es un proceso de comunicación
- Es el momento ideal para aclarar dudas
- Lo ideal es trabajarlo en la oficina, no justo “en la puerta del quirófano”
- En el hospital puede firmarse otro consentimiento por protocolo, pero la conversación clave debe ocurrir antes

Autonomía del paciente: aunque el médico no esté de acuerdo
La Dra. Barrera comparte una realidad frecuente: el paciente puede tomar una decisión que el médico no tomaría para sí mismo.
Su enfoque:
- Explicar por qué se recomienda el procedimiento
- Asegurar que la información esté completa y clara
- Y si el paciente decide no seguir la recomendación, respetar su autonomía
Camilo añade que, si el paciente rechaza tras ser informado, eso puede convertirse en la mejor defensa del médico: el paciente tuvo riesgos, beneficios, alternativas y consecuencias sobre la mesa.
Cuando el paciente rechaza: “Informed Refusal”
Un punto clave del episodio: cuando el paciente rechaza un tratamiento, debe documentarse de manera formal.
- Muchos hospitales tienen documento de Informed Refusal
- Debe constar la firma (cuando aplique)
- Y, sobre todo, debe constar en el récord que:
- el paciente fue informado
- y aun así rechazó
Caso clínico: consentimiento en paciente intubado y familia con estatus legal complejo
La Dra. Barrera presenta un escenario real: paciente consciente, siguiendo comandos, pero intubado y sin poder verbalizar. La pareja presente no es cónyuge legal. Hay hijos que visitan ocasionalmente.
Camilo explica la recomendación general:
- Lo ideal es que firme el paciente si está consciente y capaz
- Si no puede, legalmente correspondería a los hijos (en ese caso)
- Si no están los hijos, puede considerarse la pareja como familiar, pero el orden legal es importante
En el caso, el equipo tomó una ruta “go safe”:
- Huella digital del paciente (por debilidad para firmar)
- Consentimiento discutido también con la pareja
- Llamaron a los hijos y firmaron en el mismo documento
Camilo valida la decisión: ante la duda, “cubrir todas las bases” y dejar evidencia de que el paciente y familiares estuvieron informados y de acuerdo.
¿Quién decide cuando el paciente no puede?
Camilo explica una línea sucesora en términos generales y añade un punto clave: si existe un documento de instrucciones (juramentado ante notario) con las decisiones del paciente, se debe seguir.
También indica que, en contextos de sucesión, los hijos y el cónyuge legal están en el mismo nivel; si no está el cónyuge, entonces los hijos, luego los padres, luego los hermanos. En la práctica clínica, cuando hay cónyuge legal, este suele ser el primer recurso para decisiones médicas, salvo instrucciones previas del paciente.
🧩 Lecciones clave
- El consentimiento informado es un deber legal basado en el derecho a decidir sobre el propio cuerpo.
- No es solo una firma: es un proceso de comunicación y orientación.
- Se divulgan los riesgos previsibles, los beneficios, las alternativas y las consecuencias de no tratarse.
- No se requiere informar sobre riesgos remotos o hipotéticos.
- Si el paciente rechaza, deben documentarse el Informed Refusal y la conversación en el récord.
- En casos complejos, “go safe”: documentar bien y obtener el consentimiento del paciente y del orden familiar correspondiente.
Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

