Estudiar en residencia: cómo encontrar tiempo entre turnos, guardias y cirugía

Introducción

Estudiar durante la residencia es “como en medicina, pero con menos tiempo”. Es otra especie de vida. Los turnos cambian, las guardias se comen la semana y, aun así, hay exámenes que no esperan: STEP 3 y el examen anual de cirugía en enero (parte de la preparación para el board).

En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. Priscilla Dávila, residente de cirugía general, comparte lo que realmente le ha funcionado para estudiar en medio de rotaciones, guardias y cansancio: organización, energía, recursos concretos y pedir ayuda sin pena.

¿Cómo es una semana promedio como R1 en cirugía?

Priscilla describe un patrón que muchos reconocen al instante:

  • levantarse bien temprano
  • como interna (R1), ser de los primeros en llegar
  • “dejar todo set” antes de que llegue el attending y los superiores
  • “cuadrar pacientes”: asegurarse de que todo esté organizado y bajo control
  • ver pacientes, coordinar quién va a sala y quién no ese día

Y sobre ese calendario ya cargado, se suman las guardias, que añaden horas al turno regular.

¿Cómo se equilibra con vivir… y estudiar?

La respuesta de Priscilla es honesta: es difícil.

Su clave está en la estrategia por días:

  • Días sin guardia: “trato de maximizarlo”
  • Días con guardia: asume que es un día para “solo trabajo”

En esa realidad, estudiar deja de ser una actividad “ideal”. Se convierte en un ejercicio de ingeniería del tiempo.

Primer año: dos exámenes al mismo tiempo

Priscilla explica por qué el primer año puede sentirse particularmente intenso:

  1. STEP 3 (medicina general amplia)
  2. Examen de cirugía que se toma en enero, todos los años, por toda la residencia, como preparación para el board

Por eso, su organización tuvo que partir de una decisión práctica: tener claro el deadline más cercano. En su caso, STEP 3 era prioridad porque lo tomaría en septiembre.

“Trial and error”: encontrar tu mejor hora mental

Uno de los puntos más útiles del episodio es que Priscilla no ofrece una receta perfecta. Lo describe como fue:

  • Al inicio intentó estudiar después del hospital
  • Pero notó que no estaba reteniendo ni acomodando la información
  • Una residente mayor le compartió otra estrategia: estudiar antes del hospital

Entonces Priscilla cambió el enfoque:

  • Se levantaba a las 3:00 o 4:00 a.m.
  • Estudiaba una hora o una hora y media
  • Luego se iba al hospital

Lo resume como un proceso de «trial and error» hasta identificar en qué momento del día tenía más energía real para aprender.

Su idea central es contundente:

“Es encontrar tiempo donde crees que no lo tienes… pero tienes que hacerlo porque si no, no hay otra forma.”

Residente de salud con uniforme verde revisa información en una computadora portátil, representando el estudio y la organización académica durante la residencia médica.
Estudiar en residencia no siempre ocurre en bloques largos de tiempo, sino en espacios breves y estratégicos. Encontrar cómo, cuándo y con qué energía estudiar es parte clave de sobrevivir —y avanzar— durante el R1

Recursos: menos es más (y elegir uno)

Otro gran reto fue escoger recursos. Priscilla lo describe como abrumador porque ya no hay una orientación formal como antes:

  • qué banco de preguntas usar
  • si usar flashcards
  • si crear tarjetas nuevas o usar existentes
  • cómo hacer que el tiempo dé

El consejo que recibió y que repite con claridad:

  • “Usa un solo banco… el que tú quieras, pero usa uno”
  • Si vas a usar flashcards, decide si crear o usar las existentes

Ella escogió Anki porque ya lo había usado en STEPS anteriores y le había funcionado, así que confió en su propio historial.

Recursos recomendados por Priscilla

Aquí sí deja nombres concretos:

Podcast

  • Behind the Knife
    Priscilla lo descarga en Spotify para escuchar sin internet, por ejemplo, camino al hospital.

Bancos de preguntas (para ABSITE)

  • TrueLearn
  • SCORE

Flashcards

  • Anki
    Aclara que no a todo el mundo le funciona, porque puede ser abrumador cuando se acumulan cartas. Para ella, funcionó porque ya lo había usado antes.

¿Y el descanso? Dormir también es parte del plan

Priscilla habla del sueño sin romantizarlo:

  • intenta dormir 7 horas cuando puede
  • reconoce que cada persona es distinta
  • ella funciona bien con “dormir poquito” porque siempre ha sido así
  • pero quien necesita 10-12 horas tendrá que planificarlo más

La idea importante: el descanso no es opcional; es parte de la estrategia para retener y rendir.

Algunas claves finales:

El cierre del episodio es una palmada realista en el hombro:

  • No eres el único que está “struggling”
  • No estás solo/sola
  • Pide ayuda: siempre habrá alguien que quiera ayudar
  • El proceso de estudio es personal
  • Lo que le funciona a uno no necesariamente le funciona a otro
  • Pide consejos, pero al final, encuentra lo que te funciona a ti para sobrevivir

Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

Seis meses de R1 en cirugía: prioridades, comunicación y cómo sobrevivir las rotaciones

Introducción

Los primeros seis meses de R1 se sienten como aprender a nadar en un mar con olas y turnos largos: estás dentro, no hay pausa y aun así tienes que avanzar. En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. Priscilla Dávila comparte una mirada honesta y útil sobre lo que realmente pesa en el día a día del internado quirúrgico: tiempo, estudio, comunicación, prioridades, adaptación entre hospitales y supervivencia emocional.

Además, Priscilla se integra como parte del equipo de hosts de esta nueva temporada, con un objetivo claro: motivar a estudiantes indecisos, abrir puertas para más mujeres en cirugía y también educar a personas fuera del campo médico.

El reto más grande: estudiar sin dejar de vivir

Cuando se le pregunta por su reto principal hasta el momento, Priscilla lo dice sin rodeos: encontrar tiempo para estudiar y “vivir más”. La residencia llega con cansancio acumulado y una presión añadida: además de los STEPS tomados en medicina, como R1 ,le toca prepararse para un tercer examen.

Su reto no fue solo estudiar. Fue hacerlo sin fallarse:

  • no fallar en su área profesional y deberes
  • y no fallarse a sí misma en el examen

En ese proceso, su aprendizaje personal fue doble:

  1. “Somos más capaces de lo que a veces creemos.”
  2. “Tenemos más ayuda de la que creemos… y no está mal pedir ayuda.”

Y ahí aparece una imagen poderosa del episodio: los residentes mayores como “hermanos”, porque se ven más que como familia.

Trauma por primera vez: del libro a “la de verdad”

Priscilla recuerda su primera exposición al trauma como estudiante de tercer año en el Recinto de Ciencias Médicas, durante su rotación de cirugía general. Aunque era solo una semana, la marcó.

Describe una emoción común pero poco dicha en voz alta: sentirse perdida. Venía de dos años de “puro libro”, y aunque conocía el ABCDE, el choque real fue entender que en trauma:

  • No es un “momento de aprendizaje”
  • Es un “momento de salvar la vida”

Esa primera impresión del “gallinero” (todo el mundo moviéndose, cada cual en un rol) luego se transforma cuando entiendes que sí hay organización: quién lidera, quién sigue, quién responde.

Adaptarse a hospitales distintos: lo que sostiene es el relevo

Una expectativa que Priscilla sí tenía era que cada hospital es “su propio mundo” con protocolos, órdenes y sistemas distintos. Lo que no sabía antes de ser residente es cuán fuerte es el relevo de información entre los residentes.

Cada vez que rotan hay un residente que estuvo antes y enseña lo necesario para “sobrevivir” el sistema, el récord médico y los protocolos Priscilla lo resume con una frase que suena a regla no escrita pero vital:

“Sabemos que lo que no se dijo, no se hace.”

Ese relevo incluye deber y también voluntad: “esto me funcionaba”, “te recomiendo esto”, para hacerle la vida más fácil al que llega.

Lo inesperado: relaciones fuera de la especialidad (y lo positivo)

Algo que le sorprendió, pero para bien, fue la relación con personas fuera de su especialidad: enfermería, técnicos, sala, anestesia, staff. Como residente, ahora tienes que pedir cosas, coordinar, solicitar apoyo… y Priscilla esperaba quizás más fricción.

Su experiencia fue lo contrario: ha sido súper positivo y “very helpful”, especialmente porque saben que en julio están comenzando y todavía no dominan a quién pedirle qué.

Soft skills para sobrevivir: comunicación, comunicación, comunicación

Si hay una habilidad blanda que Priscilla destaca, es la comunicación, especialmente con pacientes y familiares. Lo dice con una frase memorable:

“Yo me he convertido en pintora, en artista, para poder comunicarme correctamente con ellos.”

¿Y qué hace en la práctica?

  • usa tecnología
  • busca fotos en Google
  • enseña imágenes para explicar: “aquí está tu estómago, esto es lo que vamos a hacer”

Su motivación proviene de la empatía real: antes de estudiar medicina, fue paciente y recuerda lo fácil que es que te expliquen algo y luego no lo entiendas o se te olvide. También lo ve en familiares cuando les pregunta “¿qué te dijo el médico?” y no recuerdan.

Su meta no es hablar más. Es que la entiendan.

Residente de cirugía documenta información clínica en un cuaderno, reflejando la organización y el manejo de prioridades durante los primeros meses de residencia.
Los primeros seis meses como R1 son un ejercicio constante de organización, comunicación y toma de decisiones. Aprender a priorizar tareas y a documentar con claridad es parte esencial para sobrevivir —y crecer— durante las rotaciones.

El aprendizaje clínico que le cambió el juego: priorizar

Entre lo clínico, Priscilla comparte un aprendizaje que le dejó un residente mayor y que se le quedó grabado: “¿Qué es prioridad?”

Cuando hay muchas tareas, su estrategia es simple y potente:

  • hacer to-do lists
  • y ordenarlas por prioridad

Porque no es lo mismo:

  • un paciente hipotenso, taquicárdico, posiblemente sangrando
    que
  • un paciente que necesita un acceso venoso

Ese orden la ayuda a no fallarse a sí misma ni al residente ni al paciente.

“Estoy donde tengo que estar”

A pesar del cansancio, Priscilla identifica momentos constantes de confirmación. Dice que honestamente siente que está en el lugar correcto “todo el tiempo”, y recuerda su primera entrada como residente a un caso grande como un “wow” interno.

Incluso antes de dormir, a veces se repite esa certeza y se emociona por los casos del día siguiente.

Recomendación para estudiantes: no tengas miedo de acercarte

Para estudiantes de medicina interesados en cirugía y trauma, su consejo es práctico:

  • los attendings son approachable
  • se puede enviar un email
  • pedir shadowing
  • explorar si realmente te gusta

Es un mensaje directo a quien está en “¿y si…?”: muévete, pregunta, acércate.

Rutinas para sobrevivir (y disfrutar)

Dentro del hospital, Priscilla insiste en una palabra: organización. Para ella, eso hace que la vida del equipo sea más eficiente y positiva.

En lo personal, reconoce que no siempre hay tiempo para “ocho horas de playa”, pero recomienda encontrar micro-momentos (5 o 10 minutos) que recarguen:

  • tomarte el café en el balcón
  • estar con tu mascota
  • ver a tu familia aunque sea 10 minutos

No es perfección. Es recarga mínima para seguir.

Ningún camino es lineal

Como reflexión final, Priscilla comparte algo que sirve tanto para medicina como para la vida:

  • Ningún camino es lineal
  • El suyo tampoco lo fue
  • Si hay obstáculos, aprende y sigue
  • Perseverar cuenta

Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

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