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Los cirujanos de trauma: decisiones en segundos, entrenamiento de por vida y un equipo que nunca duerme

Con la participación de la Dra. Nidia de Soto y el Dr. Marcos Salgado, cirujanos del Centro de Trauma de Puerto Rico, junto al Dr. Pablo Rodríguez Ortiz

Mientras Puerto Rico duerme, el Centro de Trauma está despierto

El trauma no avisa. No da cita. No espera a que el paciente pueda “escoger hospital” ni a que el equipo tenga tiempo para consultar un libro. Por eso, cuando ocurre una emergencia severa, el Centro de Trauma de Puerto Rico opera en un estado de alerta constante: 24/7, con decisiones que se toman en segundos y consecuencias que pueden cambiar una vida completa.

En este episodio especial de Hablemos de Trauma, compartimos segmentos de un live de la Fundación Asistencia Centro de Trauma con dos cirujanos de trauma, la Dra. Nidia de Soto y el Dr. Marcos Salgado, junto al Dr. Pablo Rodríguez Ortiz, director médico del Centro de Trauma. La conversación ofrece una mirada humana y clínica a la profesión: desde qué los llevó a escoger esta especialidad hasta cómo se forman, qué tecnología utilizan y cómo manejan la carga emocional de ver la vida y la muerte tan de cerca.

¿Por qué alguien elige la cirugía de trauma?

La Dra. De Soto lo describe como una vocación que venía “de antes”, incluso sin saberlo: la curiosidad por los accidentes, la urgencia de ayudar, la atracción por actuar rápido cuando algo ocurre. Su punto de quiebre fue claro: entrar a la estabilizadora durante las rotaciones y reconocer, sin dudas, que ese era su lugar.

El Dr. Salgado cuenta una ruta distinta: entró a medicina pensando en medicina de familia, hasta que una rotación en trauma lo transformó. Le impactaron el nivel de conocimiento del equipo, la intensidad quirúrgica, y un elemento que a veces se pasa por alto: el humanismo.

También se llevó una frase que, para él, resume la esencia del trauma:

En trauma, “lo vamos a resolver aquí con lo que hay”, porque no hay tiempo.

El trauma exige compromiso con el presente. No hay margen para postergar.

Retrato profesional de la Dra. Nydia De Soto Cordero, médica especialista que participó como invitada en el episodio 11 del podcast Hablemos de Trauma.
Dra. Nydia De Soto Cordero, especialista invitada en el episodio 11 de Hablemos de Trauma, donde se discuten temas clave para la práctica clínica y el manejo del paciente.

Trauma: decisiones inmediatas, precisión absoluta

El Dr. Rodríguez lo explica de forma directa: muchas especialidades permiten evaluar con calma, revisar la literatura o buscar segundas opiniones. En el trauma, la respuesta tiene que ser inmediata.

Las decisiones deben ser:

  • precisas
  • contundentes
  • con mínimo margen de error

Esa presión constante es una de las razones por las que los cirujanos de trauma nunca dejan de estudiar: cursos, simposios, educación continua y discusiones de casos. En su práctica, el aprendizaje no es opcional: es parte del deber.

¿Cómo se entrena un cirujano de trauma?

La formación especializada suele incluir entrenamiento en cirugía de cuidado crítico, con exposición a trauma dependiendo del programa.

  • El Dr. Salgado completó su entrenamiento en cuidados críticos quirúrgicos en Dallas (Methodist Medical Center), con experiencia en tecnologías avanzadas como ECMO.
  • La Dra. De Soto se entrenó en Cooper University Hospital (Camden, New Jersey), eligiendo un centro con una alta incidencia de trauma penetrante, más cercano a la realidad puertorriqueña. Su programa combinaba trauma y cuidado crítico en un año intenso, con siete guardias al mes.

En ambos casos, el objetivo fue regresar “lo más listos posible” a Puerto Rico.

Tecnología que salva vidas en el Centro de Trauma

El trauma moderno requiere destreza clínica… y también recursos. El Dr. Rodríguez explica que, para operar como Centro de Trauma de nivel 1, hay que contar con tecnologías comparables a las de centros líderes.

Entre las tecnologías discutidas se destacan:

REBOA: controlar sangrado sin abrir el pecho

La Dra. De Soto describe el contraste con el pasado: antes, ante un sangrado extremo, la única opción era una incisión torácica extensa para pinzar la aorta. Hoy, el REBOA permite acceder por la ingle con un catéter y ocluir la aorta con un balón, parcial o totalmente, para ganar tiempo.

Compartió un caso que la marcó: una paciente con sangrado severo llegó en choque hemorrágico. Con el REBOA preparado, inflaron el balón en el momento crítico y lograron estabilizarlo, controlando el sangrado y evitando un desenlace fatal.

TEG: transfundir con precisión

Retrato profesional del Dr. Marcos Salgado, médico especialista invitado en el episodio 11 del podcast Hablemos de Trauma.
Dr. Marcos Salgado, invitado del episodio 11 de Hablemos de Trauma, aportando su experiencia clínica a la conversación educativa del programa.

El Dr. Salgado explica la tromboelastografía (TEG) como una herramienta que permite medir en tiempo real la coagulación del paciente. Esto ayuda a refinar qué productos necesita (plasma, plaquetas, crioprecipitado, factores), especialmente después de controlar el sangrado quirúrgico.

Además, es útil en pacientes mayores o con anticoagulación, donde puede ser necesario revertir la anticoagulación ante sangrados graves, como en el trauma craneal.

ECMO: tecnología avanzada en el horizonte

El Dr. Rodríguez menciona que el equipo ha estado ampliando la capacitación y las certificaciones, con planes de integrar ECMO como parte de la evolución tecnológica del Centro de Trauma.

Donación de sangre: un recurso que no se puede improvisar

La conversación también refuerza una realidad práctica: el trauma consume sangre diariamente, a menudo en grandes cantidades. Por eso, las sangrías de la Fundación son un componente esencial del sistema.

También se aclaró un punto importante para familiares y la comunidad: siempre se le da al paciente lo que haya disponible, independientemente de si la familia dona o no. Donar ayuda para sostener el recurso para todos.

Lesiones tardías: por qué “me siento bien” no siempre significa “estoy bien”

No todas las lesiones son evidentes de inmediato. La Dra. De Soto y el Dr. Salgado explican que algunas lesiones requieren estudios de imagen para su detección y que existen casos de sangrado tardío, especialmente en personas anticoaguladas o en lesiones que inicialmente parecían estables.

La recomendación general que se desprende del episodio es: ante un accidente significativo, evaluarse en un centro con capacidad completa, porque si surge una complicación, el tiempo importa.

La parte que casi nadie ve: familia, emociones y salud mental

El episodio también abre una ventana a la vida personal de los cirujanos de trauma.

La Dra. de Soto habla de la importancia del apoyo en casa y de proteger a su familia del peso emocional del trabajo. El Dr. Salgado comparte cómo ha encontrado espacios para procesar pérdidas y catástrofes: conversaciones con familiares médicos, silencios necesarios y reuniones con residentes después de casos difíciles para reflexionar, aprender y sanar.

Ambos coinciden en algo: uno de los mayores apoyos es el propio equipo. Compañeros que entienden porque viven lo mismo.

El Dr. Salgado también comparte una reflexión personal: estar tan cerca de la muerte puede cambiar la manera de ver la vida y reconocer que no todo está en las manos del médico.

Trauma es equipo

Aunque el cirujano toma decisiones críticas, el episodio insiste en una verdad esencial: el trauma no lo salva una sola persona. Enfermería, técnicos, terapistas respiratorios, residentes y especialistas sostienen el proceso en su totalidad.

Como resume el Dr. Rodríguez: se trata de profesionales que trabajan cerca de la muerte todos los días… y aun así, se levantan para hacerlo otra vez, por la vida del próximo paciente.

🧩 Lecciones clave

  1. El trauma exige respuestas inmediatas y decisiones sin margen de error.
  2. La formación en trauma requiere entrenamiento constante y educación continua.
  3. Tecnologías como REBOA y TEG han transformado el manejo del sangrado severo.
  4. La donación de sangre es vital para mantener la capacidad de respuesta del sistema.
  5. La salud mental y el apoyo del equipo son parte esencial de la práctica de trauma.

Trauma abdominal por arma de fuego: manejo quirúrgico, control de daños y la Bolsa de Bogotá

Cuando los minutos definen la vida

En el trauma abdominal por arma de fuego, cada minuto cuenta. La velocidad con la que el paciente recibe atención especializada puede determinar si sobrevive o no. En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. María Elisa Barrera conversa con el Dr. Pablo Rodríguez Ortiz sobre un caso real que ejemplifica la aplicación del ABCDE, el manejo de control de daños y el uso de la Bolsa de Bogotá, una técnica quirúrgica desarrollada para salvar vidas en escenarios extremos. Escucha el episodio completo aquí:

El caso: una paciente con múltiples disparos al abdomen

El caso presentado corresponde a una paciente con obesidad severa que llegó al Centro de Trauma tres horas después de haber recibido múltiples heridas de bala en el abdomen.

“Cuando llega, está hablando, pero hipotensa. Esa combinación es una señal de alarma inmediata”, comenta el Dr. Rodríguez.

La paciente había recibido sangre en el hospital inicial, pero su estado seguía deteriorando. El acceso venoso fue difícil debido a la obesidad, por lo que el equipo colocó un Cordis subclavio y procedió a intubarla mediante videolaringoscopia, la técnica de elección para el manejo avanzado de la vía aérea en trauma.

Una vez estabilizada parcialmente, se iniciaron transfusiones de sangre y se activó la sala de operaciones. Aunque se intentó utilizar el REBOA (catéter de oclusión endovascular de la aorta) para controlar el sangrado, no fue posible debido a la falta de acceso femoral. La paciente fue llevada de inmediato al quirófano.

En quirófano: control de daños en acción

Durante la laparotomía, el equipo encontró dos litros de sangre libre en el abdomen, un lóbulo hepático parcialmente amputado y una perforación del colon transverso con contenido fecal.

El primer paso fue paquear el abdomen para controlar el sangrado y estabilizar la hemodinamia del paciente.

“No toco nada hasta que anestesia me diga que el paciente mejora. Si sigue inestable, solo transfundimos y esperamos. Si mejora, entonces exploramos”, explica el Dr. Rodríguez.

Cuando la paciente mostró mejoría, se realizó la resección del segmento hepático afectado, el packing con guantes estériles para evitar el despegamiento de coágulos y la resección del colon transverso, sin reconstrucción inmediata, siguiendo la estrategia de Damage Control Surgery (cirugía de control de daños).

Esta técnica se enfoca en intervenir en lo esencial, controlar el sangrado y la contaminación y dejar el abdomen abierto para un cierre diferido cuando la fisiología del paciente se haya estabilizado.

Equipo quirúrgico del Centro de Trauma de Puerto Rico realiza una cirugía de emergencia aplicando técnicas de control de daños en un paciente con trauma abdominal.
La cirugía de control de daños prioriza salvar la vida del paciente: controlar el sangrado, estabilizar la fisiología y dejar el cierre definitivo para un segundo tiempo quirúrgico.

La Bolsa de Bogotá: una solución salvavidas

En lugar de cerrar el abdomen, el equipo utilizó la Bolsa de Bogotá, una técnica desarrollada por el cirujano colombiano Dr. Oswaldo Borraez en 1984.
Consiste en cubrir temporalmente la cavidad abdominal con un plástico estéril, suturado a la piel, lo que permite preservar el espacio intraabdominal y evitar el síndrome compartimental.

“Antes, cerrar el abdomen a toda costa era símbolo de buena cirugía. Pero eso mataba a pacientes por la presión intraabdominal. La Bolsa de Bogotá cambió la historia del trauma”, destaca el Dr. Rodríguez.

La técnica evita la compresión de los órganos, mejora la perfusión y facilita el acceso rápido para reintervenciones una vez que el paciente se estabiliza metabólicamente. En casos menos críticos, puede usarse un sistema de vacío (vac dressing), pero la bolsa de Bogotá sigue siendo el método de elección en situaciones extremas.

Lecciones del caso: la hora dorada y la realidad del sistema

A pesar de las intervenciones rápidas y precisas, la paciente falleció por shock hipovolémico y acidosis severa. El Dr. Rodríguez subraya que el desenlace estuvo determinado por el retraso en el traslado al Centro de Trauma.

“En Estados Unidos, el 95% de los pacientes de trauma llega dentro de la primera hora. En Puerto Rico, muchos llegan tres, cuatro o cinco horas después. Y esas horas son la diferencia entre la vida y la muerte.”

El daño celular causado por la falta de oxigenación prolongada —resultado del metabolismo anaeróbico y de la acidosis— es, en muchos casos, irreversible, aunque se controle el sangrado y se reemplace el volumen perdido.

Más allá del quirófano: el trauma como lección sistémica

El caso resalta la importancia de fortalecer la red de atención prehospitalaria en Puerto Rico. El retraso en la atención inicial sigue siendo uno de los principales factores de mortalidad evitable en pacientes con trauma abdominal penetrante.

“Podemos tener el mejor equipo y hacer la cirugía perfecta, pero si el paciente llega tres horas tarde, estamos luchando contra el reloj”, concluye el Dr. Rodríguez.

🧩 Lecciones clave

  1. En el trauma abdominal penetrante, el tiempo de traslado es determinante para la supervivencia.
  2. El manejo inicial sigue la secuencia ABCDE, pero la prioridad es controlar el sangrado.
  3. La cirugía de control de daños busca salvar la vida, no cerrar el abdomen.
  4. La Bolsa de Bogotá previene el síndrome compartimental y permite un cierre posterior seguro.
  5. El fortalecimiento del sistema prehospitalario es clave para reducir las muertes evitables por trauma en Puerto Rico.

 

Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

Manejo inicial del trauma: cómo aplicar el ABCDE paso a paso en la Unidad Estabilizadora

El primer minuto que puede salvar una vida

Cuando un paciente politraumatizado llega a la Unidad Estabilizadora, cada segundo cuenta. En ese escenario, donde la adrenalina domina y las decisiones se toman en cuestión de segundos, el método ABCDE se convierte en la brújula que guía a todo profesional de trauma.

En este episodio de Hablemos de Trauma, la residente de cirugía María Elisa Barrera conversa con el Dr. Pablo Rodríguez Ortiz, director médico del Centro de Trauma de Puerto Rico, sobre cómo aplicar el ABCDE de manera sistemática y efectiva. Escúchalo completo aquí:

El ABCDE: una guía que salva vidas

El protocolo ABCDE (Airway, Breathing, Circulation, Disability, Exposure/Environment) fue establecido por el Comité de Trauma del Colegio Americano de Cirujanos como el método estándar para evaluar y estabilizar a los pacientes con trauma.

“Esta secuencia aumenta la sobrevida. No es casualidad: las causas más frecuentes de muerte temprana por trauma están directamente relacionadas con problemas en la vía aérea, la ventilación o la circulación”, explica el Dr. Rodríguez.

Cada letra representa una prioridad vital:

  • A – Airway (Vía aérea): asegurar que el paciente pueda respirar, eliminar obstrucciones o considerar intubación.
  • B – Breathing (Ventilación): garantizar oxigenación adecuada con presión positiva.
  • C – Circulation (Circulación): controlar hemorragias, establecer acceso venoso y transfundir sangre de forma temprana.
  • D – Disability (Estado neurológico): evaluar la respuesta neurológica.
  • E – Exposure/Environment: retirar la ropa para una evaluación completa y prevenir la hipotermia.

El orden puede variar solo ante lesiones que amenacen la vida de forma inmediata, como neumotórax a tensión o hemorragias masivas, en las que el control del sangrado debe preceder a cualquier otra intervención.

A, B y C: las tres prioridades críticas

El A y el B son las causas de muerte más rápidas y prevenibles. Una vía aérea obstruida o una ventilación inadecuada requiere acción inmediata: succión de sangre o secreciones, intubación endotraqueal y ventilación asistida con ambú y oxígeno al 100%.

Luego llega la C, donde se concentra la mayoría de los errores.

“El paciente con trauma muere por sangrado. La sangre no puede esperar”, enfatiza el Dr. Rodríguez.

El manejo circulatorio inicia con un litro de solución salina o de Ringer lactato, pero la transfusión temprana de sangre es clave. Si el paciente no responde, se activa el protocolo de transfusión masiva, lo que implica bajar unidades de sangre y plasma desde el banco.

El uso de la sonografía FAST (Focused Assessment with Sonography for Trauma) permite detectar rápidamente sangrado abdominal, neumotórax o taponamiento cardíaco —tres diagnósticos que ningún cirujano de trauma puede pasar por alto.

Equipo multidisciplinario del Centro de Trauma de Puerto Rico aplica el protocolo ABCDE durante la evaluación inicial de un paciente en la Unidad Estabilizadora.
El protocolo ABCDE guía el manejo inicial del paciente de trauma, permitiendo al equipo clínico actuar con orden, coordinación y calma en los primeros minutos críticos.

REBOA y control de daños: comprar tiempo, salvar vidas

Cuando el sangrado persiste a pesar de las medidas iniciales, el equipo puede utilizar el catéter REBOA (Resuscitative Endovascular Balloon Occlusion of the Aorta). Este dispositivo se inserta por la arteria femoral y se infla para detener temporalmente el flujo sanguíneo distal, ganando tiempo hasta llegar a la sala de operaciones.

En el quirófano, la estrategia cambia a Damage Control Surgery (cirugía de control de daños): intervenir únicamente lo necesario para detener el sangrado, controlar la contaminación y estabilizar la fisiología del paciente.

“Si el cirujano de trauma está nervioso, preocúpate. La calma y el control mental son tan importantes como la técnica”, comenta el Dr. Rodríguez.

El objetivo no es cerrar todas las lesiones de inmediato, sino evitar la “tríada letal” del trauma: acidosis, hipotermia y coagulopatía, condiciones que duplican la mortalidad si no se corrigen a tiempo.

La calma también se entrena

Para los estudiantes y residentes, la Unidad Estabilizadora puede parecer un caos controlado. Pero el entrenamiento mental es tan vital como el clínico.
María Elisa comparte su método: visualizar el escenario antes de cada turno.

“Me imagino dónde estaré, qué haré y cómo me moveré. Así, cuando llega el momento real, mi mente ya ha estado ahí.”

La práctica deliberada, la comunicación constante con enfermería y la confianza en el equipo reducen la ansiedad y mejoran la respuesta. La disciplina mental —recordar el ABCDE incluso en medio del estrés— garantiza que cada acción tenga un propósito.

Más allá del protocolo

El Dr. Rodríguez lo resume con sabiduría:

“Cada decisión en trauma es una carrera contra el tiempo. Pero la serenidad salva más que la prisa. Si sigues el ABCDE, aunque el resultado no sea perfecto, sabrás que hiciste lo correcto.”

El manejo inicial de trauma es tanto un ejercicio técnico como emocional: requiere precisión, comunicación y temple. El ABCDE no es solo un algoritmo; es una forma de pensar bajo presión y una herramienta para mantener el control cuando la vida del paciente depende de segundos.

🧩 Lecciones clave

  • El ABCDE organiza la evaluación y prioriza las intervenciones que salvan vidas.
  • La transfusión temprana de sangre es crucial para los pacientes en shock hemorrágico.
  • El sonograma FAST es esencial en la evaluación inicial.
  • El REBOA y la cirugía de control de daños compran tiempo valioso.
  • La calma, la práctica y el trabajo en equipo son tan importantes como la técnica quirúrgica.

 

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