Seis meses de R1 en cirugía: prioridades, comunicación y cómo sobrevivir las rotaciones

Introducción

Los primeros seis meses de R1 se sienten como aprender a nadar en un mar con olas y turnos largos: estás dentro, no hay pausa y aun así tienes que avanzar. En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. Priscilla Dávila comparte una mirada honesta y útil sobre lo que realmente pesa en el día a día del internado quirúrgico: tiempo, estudio, comunicación, prioridades, adaptación entre hospitales y supervivencia emocional.

Además, Priscilla se integra como parte del equipo de hosts de esta nueva temporada, con un objetivo claro: motivar a estudiantes indecisos, abrir puertas para más mujeres en cirugía y también educar a personas fuera del campo médico.

El reto más grande: estudiar sin dejar de vivir

Cuando se le pregunta por su reto principal hasta el momento, Priscilla lo dice sin rodeos: encontrar tiempo para estudiar y “vivir más”. La residencia llega con cansancio acumulado y una presión añadida: además de los STEPS tomados en medicina, como R1 ,le toca prepararse para un tercer examen.

Su reto no fue solo estudiar. Fue hacerlo sin fallarse:

  • no fallar en su área profesional y deberes
  • y no fallarse a sí misma en el examen

En ese proceso, su aprendizaje personal fue doble:

  1. “Somos más capaces de lo que a veces creemos.”
  2. “Tenemos más ayuda de la que creemos… y no está mal pedir ayuda.”

Y ahí aparece una imagen poderosa del episodio: los residentes mayores como “hermanos”, porque se ven más que como familia.

Trauma por primera vez: del libro a “la de verdad”

Priscilla recuerda su primera exposición al trauma como estudiante de tercer año en el Recinto de Ciencias Médicas, durante su rotación de cirugía general. Aunque era solo una semana, la marcó.

Describe una emoción común pero poco dicha en voz alta: sentirse perdida. Venía de dos años de “puro libro”, y aunque conocía el ABCDE, el choque real fue entender que en trauma:

  • No es un “momento de aprendizaje”
  • Es un “momento de salvar la vida”

Esa primera impresión del “gallinero” (todo el mundo moviéndose, cada cual en un rol) luego se transforma cuando entiendes que sí hay organización: quién lidera, quién sigue, quién responde.

Adaptarse a hospitales distintos: lo que sostiene es el relevo

Una expectativa que Priscilla sí tenía era que cada hospital es “su propio mundo” con protocolos, órdenes y sistemas distintos. Lo que no sabía antes de ser residente es cuán fuerte es el relevo de información entre los residentes.

Cada vez que rotan hay un residente que estuvo antes y enseña lo necesario para “sobrevivir” el sistema, el récord médico y los protocolos Priscilla lo resume con una frase que suena a regla no escrita pero vital:

“Sabemos que lo que no se dijo, no se hace.”

Ese relevo incluye deber y también voluntad: “esto me funcionaba”, “te recomiendo esto”, para hacerle la vida más fácil al que llega.

Lo inesperado: relaciones fuera de la especialidad (y lo positivo)

Algo que le sorprendió, pero para bien, fue la relación con personas fuera de su especialidad: enfermería, técnicos, sala, anestesia, staff. Como residente, ahora tienes que pedir cosas, coordinar, solicitar apoyo… y Priscilla esperaba quizás más fricción.

Su experiencia fue lo contrario: ha sido súper positivo y “very helpful”, especialmente porque saben que en julio están comenzando y todavía no dominan a quién pedirle qué.

Soft skills para sobrevivir: comunicación, comunicación, comunicación

Si hay una habilidad blanda que Priscilla destaca, es la comunicación, especialmente con pacientes y familiares. Lo dice con una frase memorable:

“Yo me he convertido en pintora, en artista, para poder comunicarme correctamente con ellos.”

¿Y qué hace en la práctica?

  • usa tecnología
  • busca fotos en Google
  • enseña imágenes para explicar: “aquí está tu estómago, esto es lo que vamos a hacer”

Su motivación proviene de la empatía real: antes de estudiar medicina, fue paciente y recuerda lo fácil que es que te expliquen algo y luego no lo entiendas o se te olvide. También lo ve en familiares cuando les pregunta “¿qué te dijo el médico?” y no recuerdan.

Su meta no es hablar más. Es que la entiendan.

Residente de cirugía documenta información clínica en un cuaderno, reflejando la organización y el manejo de prioridades durante los primeros meses de residencia.
Los primeros seis meses como R1 son un ejercicio constante de organización, comunicación y toma de decisiones. Aprender a priorizar tareas y a documentar con claridad es parte esencial para sobrevivir —y crecer— durante las rotaciones.

El aprendizaje clínico que le cambió el juego: priorizar

Entre lo clínico, Priscilla comparte un aprendizaje que le dejó un residente mayor y que se le quedó grabado: “¿Qué es prioridad?”

Cuando hay muchas tareas, su estrategia es simple y potente:

  • hacer to-do lists
  • y ordenarlas por prioridad

Porque no es lo mismo:

  • un paciente hipotenso, taquicárdico, posiblemente sangrando
    que
  • un paciente que necesita un acceso venoso

Ese orden la ayuda a no fallarse a sí misma ni al residente ni al paciente.

“Estoy donde tengo que estar”

A pesar del cansancio, Priscilla identifica momentos constantes de confirmación. Dice que honestamente siente que está en el lugar correcto “todo el tiempo”, y recuerda su primera entrada como residente a un caso grande como un “wow” interno.

Incluso antes de dormir, a veces se repite esa certeza y se emociona por los casos del día siguiente.

Recomendación para estudiantes: no tengas miedo de acercarte

Para estudiantes de medicina interesados en cirugía y trauma, su consejo es práctico:

  • los attendings son approachable
  • se puede enviar un email
  • pedir shadowing
  • explorar si realmente te gusta

Es un mensaje directo a quien está en “¿y si…?”: muévete, pregunta, acércate.

Rutinas para sobrevivir (y disfrutar)

Dentro del hospital, Priscilla insiste en una palabra: organización. Para ella, eso hace que la vida del equipo sea más eficiente y positiva.

En lo personal, reconoce que no siempre hay tiempo para “ocho horas de playa”, pero recomienda encontrar micro-momentos (5 o 10 minutos) que recarguen:

  • tomarte el café en el balcón
  • estar con tu mascota
  • ver a tu familia aunque sea 10 minutos

No es perfección. Es recarga mínima para seguir.

Ningún camino es lineal

Como reflexión final, Priscilla comparte algo que sirve tanto para medicina como para la vida:

  • Ningún camino es lineal
  • El suyo tampoco lo fue
  • Si hay obstáculos, aprende y sigue
  • Perseverar cuenta

Hablemos de Trauma Podcast es auspiciado por SIMED, líder en seguros de impericia médica.

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